29/10/09

1 REYES


El libro de 1 Reyes es una continuación de la historia de Israel que se narra en el libro de 2 Samuel y abarca cerca de 120 años. Los capítulos iniciales abarcan la muerte de David y la coronación de Salomón (1 - 2:12). El resto de los primeros 11 capítulos está dedicado a los 40 años del reinado de Salomón (2:13 - 11).

Bajo el reinado de Salomón, Israel disfrutó de sus años de fama más notables. Reyes de todos el mundo se enteraban de su sabiduría y enviaban a sus súbditos para que lo escucharan (4:34).

Al comienzo de su reinado, Salomón expresó su deseo de honrar a Dios. Pero sus muchas esposas extranjeras, su riqueza y su gran fama influyeron para que se alejara de Dios.

Salomón no solo tuvo el privilegio de construir el templo, sino también el de conocer completamente la voluntad de Dios, ya que Dios se le apareció por lo menos dos veces. También Dios le habló de una manera inconfundible. (Compare 3:5 - 14; 9:2 - 9; 11:9 - 13). Aún así no hubo un arrepentimiento sincero.

A pesar de que Salomón heredó un reino unido poderoso que crecía en riqueza y superioridad mundial, él produjo su división, tal como Dios lo pronunció: "Por cuanto ha habido esto en ti, y no has guardado mi pacto y mis estatutos que yo te mandé, romperé de ti el reino" (11:11).

No solo la nación continuó en declinación espiritual, sino que también el pueblo se resintió debido a la pesada carga de tener que pagar impuestos excesivos, los cuales eran necesarios para sostener el gobierno de Salomón y su estilo de vida lujoso.

Después de la muerte de Salomón, las 10 tribus, comunmente llamadas Israel o el Reino del Norte, rechazaron inmediatamente al hijo de Salomón, Roboam y nombraron a Jeroboam como su rey.

Se conoce mejor a Jeroboam como el rey que dirigió a Israel hacia el pecado de adorar a los becerros de oro(22:52; 2 Reyes 10:29).

El reino del Sur o Judá consistía en las tribus de Judá y Benjamín y de la mayoria de los levitas.

La capital de Israel era Samaria; la capital de Judá era Jerusalén. Los capítulos 12 - 16 abarcan los reinos divididos.

Los últimos capítulos (17 -22) se enfocan principalmente en el profeta Elías y en Acab, el rey mas impío de Israel.

El libro de 1 Reyes muestra cómo el asenso o descenso de los reinos hebreos estaban directamente relacionados con la obediencia o rechazo del pueblo a la voluntad de Dios.

2 SAMUEL 23- 24


PUNTOS SOBRESALIENTES: Últimas palabras de David; sus soldados famosos; su pecado por haber censo militar; la plaga de tres días; el sacrificio de David.



VERSÍCULOS DE HOY: "Después que David hubo censado al pueblo, le pesó en su corazón; y dijo David a Jehová: Yo he pecado gravemente por haber hecho esto ..." (2 Samuel 24:10).

Sátanas, el autor del orgullo, incitó a David a realizar un censo para determinar con cuántos hombres disponía su ejército (1 Crónicas 21:1). Aunque el censo de la población le haya parecido inocente, "Volvió a encenderse la ira de Jehová contra Israel" (2 Samuel 24:1). Incluso Joab reconoció que el propósito de David en hacer el censo fue para enaltecer su propio prestigio (1 Crónicas 21:3).

No se debió haber realizado un censo del pueblo sin antes hacer una ofrenda de expiación. La ofrenda de expiación era necesaria no solamente para proteger a los israelitas contra una plaga (Éxodo 30:12), sino también para recordarles lo fácil que era para el hombre caer víctima de su propio éxito y de perder su dependencia de la misericordia de Dios.

Dios siempre tiene un plan definido para Su pueblo. Cuando da talentos o habilidades especiales, existe la tendencia de enorgullecernos de nuestros logros y de no depender más de El. Debemos darle siempre a El la gloria y alabanza por cualquier cosa buena.

"Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tu creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas" (Apocalipsis 4:11).

PENSAMIENTO PARA HOY: Cuando el Señor dice: "Yo te enviaré" debemos estar seguros que El proporcionará todo lo necesario para la tarea asignada.

CRISTO REVELADO: Por medio del altar de sacrificio que construyó David(2 Samuel 24:25). Cristo es nuestro sacrificio. Solo a través de El podemos estar en gracia con Dios y escapar de Su ira causa de nuestros pecados.