10/11/09

2 REYES 1 - 3


PUNTOS SOBRESALIENTES: Muerte de Ocozías, rey de Israel; Elías llevado por el torbellino; Eliseo purifica las aguas de Jericó; los niños se burlan de Eliseo; derrota de los moabitas.





VERSÍCULO DE HOY: "Y Ocozías cayó por la ventana de una sala de la casa que tenía en Samaria; y estando enfermo, envió mensajeros, y les dijo: Id y consultad a Baal-zabud dios Ecrón, si he de sanar de esta mi enfermedad" (2 Reyes 1:2).


Ocozías, rey de Israel, se encontraba en el patio sobre el techo de su palacio, cuando accidentalmente se cayó por la ventana de la sala al piso de marfil de abajo.

El rey envió mensajeros al ídolo Baal-zabub a preguntar si se recuperaría o no. En el camino los mensajeros se encontraron con Elías quién les dijo que el rey moriría pronto.

Los sirvientes de Ocozías volvieron y le dijeron al rey lo que Elías había dicho. En lugar de acudir a Dios, Ocozías expresó su odio por el profeta, al igual que su madre lo había hecho. Envió 50 soldados a apresar a Elías y lo trajo a su custodia.

La falta de fidelidad de Ocozías para con Dios, había endurecido su corazón, y fracasó al no ver que la mano de Dios estaba en todo lo que ocurría, primero en la muerte de su padre Acab, luego la profecía sobre la muerte violenta de su madre Jezabel, y ahora este "accidente." Debido a que no hubo arrepentimiento, Ocozías murió (2 Reyes 1:17).

Las circunstancias providenciales de Dios han colocado a cada uno de nosotros en el lugar donde nos encontramos en este momento; por consiguiente, deberíamos buscar Su mensaje en lugar de culpar al mensajero que El usa.

Puede que no seamos responsables por las circunstancias en las que nos encontramos, pero somos responsables por la forma en que reaccionamos a nuestras circunstancias.

Podemos enojarnos con las personas que Dios trae a nuestras vidas, o podemos aceptar al Señor, quien intenta usar nuestros "accidentes" para transformarnos a la imagen de Cristo.

"Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad" (Hebreos 12:10).

PENSAMIENTO PARA HOY: Aunque no estemos siempre conscientes de Su presencia, el Señor está en cada circunstancia, y Su gracia es suficiente para satisfacer cada crisis, cada necesidad.

CRISTO REVELADO: En la toma de Elías por un torbellino y por la caída del manto, un símbolo de la presencia y poder de Dios que permanece con sus servidores fieles (2 Reyes 2:8-15). Este es un tipo de ascensión del Señor Jesucristo, y del envío del Espíritu Santo a morar en los creyentes, dándoles poder para evangelizar al mundo (Lucas 24; Hechos 1- 2).

8/11/09

2 REYES

Excepto por Saúl, todos los reyes de Judá e Israel están registrados en 1 y 2 Reyes.

Después de la muerte de Salomón, 10 de las tribus se rebelaron contra su hijo Roboam y formaron el Reino del Norte llamado Israel (algunas veces referido como Efraín o Samaria). La rebelión fue dirigida por Jeroboam, el cual estableció inmediatamente la adoración a becerros de oro en Dany Betel con el propósito de prevenir que el pueblo adorara en Jerusalén y se reunificara con las otras tribus.

Los primeros 17 capítulos de 2 Reyes, están dedicados al reino dividido. Roboam fue el primer rey del Reinado del Sur, el cual consistía en las tribus de Judá y Benjamín, así como los levitas que se mantuvo fiel al Templo de adoración nombrado por Dios en Jerusalen.(1 Reyes 12:20-21).

Los profetas fueron prominentes durante la historia de los reyes. Expusieron la corrupción de la nación, profetizaron el juicio de Dios, y apelaron al pueblo para que volviera a El. El profeta más prominente de 1 Reyes fue Elías; en 2 Reyes es Eliseo.

Diecinueve reyes gobernaron a Israel durante su historia de 210 años como reino dividido, pero ninguno de ellos adoró fielmente a Dios.

En el noveno año de Joseas, rey de las tribus del norte, Salmanasar conquistó Samaria. Mucha gente fue llevada a diferentes lugares del imperio asirio, y las diez tribus perdieron su identidad (2 Reyes 17). Los pocos israelitas que quedaron se casaron con otros cautivos de tierras extranjeras y llegaron a ser conocidos como samaritanos. Fueron odiados por los judíos (Juan 4:9).

Las tribus de Rubén y Gad y la mitad de la tribu de Manasés habían ocupado territorio en el lado este del Río Jordán cerca de la Tierra Prometida, y fueron los primeros en ser vencidos por los asirios (1 Crónicas 5:25-26).

El reinado del Sur de Judá, el cual era más pequeño, (2 Reyes 18-25) también tuvo 19 reyes. (Esto no incluye a la usurpadora Reina Atalía, o Gedalías, quien fue nombrada gobernadora por dos meses - 2 Reyes 11:1-16; 25:22-25). Continuó como una nación por aproximadamente 136 años después de la destrucción de Israel.

Nabucodonosor, rey de Babilonia, destruyó los dos templos de Salomón y Jerusalén(Compare 2 Reyes 25:3-13; Jeremías 52:12-17 ). La mayoría de la población fue deportada a Babilonia. Aquellos a quienes se les permitió quedarse huyeron a Egipto, llevándose a Jeremías como rehén.