9/1/10

SALMOS 31 - 35

PUNTOS SOBRESALIENTES: La confianza de David en Dios; la bendición de perdonar; alabanza al Señor por Su creación; el Señor escucha al justo; oración de David por seguridad.

VERSÍCULO DE HOY: "Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado. Selah" (Salmos 32:5).

Cuando Natán el profeta confrontó a David con su iniquidad, éste confesó su pecado y su necesidad de misericordia y perdón. Y el Señor perdonó a David, no sólo de su pecado, sino también de la iniquidad de su pecado.

"Iniquidad" significa más que rechazar la Palabra de Dios, más que un simple fracaso o debilidad. Significa alejarnos de aquello que sabemos es correcto, torciendo la verdad para complacer nuestro deseo personal. El resultado inevitable de la iniquidad es siempre miseria y desdicha. No puede haber una paz y un gozo duradero hasta que el pecado no sea confesado con sinceridad y abandonado.

"No os engañéis; Dios no  puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará" (Gálatas 6:7).

PENSAMIENTO PARA HOY: Si el creyente continúa en pecado se está privando de las bendiciones del Señor y está escogiendo una vida de miseria y soledad.



CRISTO REVELADO: En la profecia: "El guarda todos tus huesos; ni uno de ellos será quebrantado" (Salmo 34:20; compare Juan 19:36).

8/1/10

SALMOS 23 - 30

PUNTOS SOBRESALIENTES: La confianza de David en el Gran Pastor; el Rey de gloria; una oración por dirección y protección; el amor de David por la casa de Dios; su oración por la ayuda de Dios; adoración a la fuerza poderosa de Dios; acción de gracias por liberación.

VERSÍCULO DE HOY: "Jehová es mi pastor; nada me faltará ... confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre" (Salmo 23:1,3).

David, el viejo pastor - rey, se veía nada más como una oveja que tenía que ser guiada por el Gran Pastor en los  caminos de la justicia.

Ningún otro rebaño requiere mayor cuidado que el de las ovejas. Al dejarla sola, la oveja sigue el mismo camino hasta que se convierte en surco. Una oveja se concentra tanto en seguir su propia ruta para comer que se llega a separar del rebaño y se pierde.

Nosotros por naturaleza somos como la oveja, ciega y habitualmente siguiendo la misma ruta que ha llevado a la ruina a otros, o envolviéndonos tanto en nuestros propios asuntos que nos extraviamos de nuestro camino.

Existe algo casi aterrador sobre la determinación destructiva y egoísta de aquellos que no se dejan guiar "por sendas de justicia," siguiendo sus propios caminos, sabiendo que esa "senda" ha llevado a otros directamente a problemas.

Cuántas veces oramos, "Señor guíame por sendas de justicia," mientras que en nuestra conducta diaria, no nos negamos a nosotros mismos, no rendimos nuestros "derechos" y no reemplazamos nuestros intereses por los  intereses de otros. Si realmente queremos la voluntad de Dios, debemos seguir al Gran Pastor.

"Entonces Jesús dijo a sus discípulos: si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame" (Mateo 16:24).

PENSAMIENTO PARA HOY: La voz suave de nuestro Buen Pastor está siempre llamando, "Ven a mí."



CRISTO REVELADO: Como nuestro Pastor (Salmo 23). Cristo es el Buen Pastor quien dio "su vida por las ovejas." (Juan 10:11).