18/3/10

LAMENTACIONES


Jeremías vivió en Jerusalén y vio sus profecías cumplidas. Jerusalén estuvo primero sujeta a los horrores del hambre ( 2: 19; 4:10); después los ejércitos babilónicos saquearon la Ciudad Santa, destruyendo el Templo. Afuera de Jerusalén, Jeremías lloró.

El libro de Lamentaciones es un mensaje del profundo dolor por la destrucción del reinado que tan arduamente trató de salvar.

Jeremías sabía las consecuencias inevitables de la desobediencia del pueblo, "Jehová la afligió por la multitud de sus rebeliones" (1:5). La ciudad de Dios se había convertido tan impía como Sodoma ( 4:6; compare Lucas 12:47-48).

Sabiendo que Dios es misericordioso, Jeremías apeló a El en oración. Sin embargo no pudo evitar que el pueblo de Judá se alejara de Dios ni pudo dirigirlos nuevamente a adorarlo. Aunque el libro de Lamentaciones muestra que el Dios de amor y justicia también debe ser el Dios de juicio sobre el pecado, existe una nota de confianza en Dios y esperanza para el futuro.


17/3/10

JEREMÍAS 51 - 52

PUNTOS SOBRESALIENTES: Juicio de Babilonia; caída de Jerusalén; cautividad de Judá.

VERSÍCULO DE HOY: "Y dirás: Así se hundirá Babilonia, y no se levantará del mal que yo traigo sobre ella; y serán rendidos ..." (Jeremías 51:64).

La gran Babilonia, "la tierra de los caldeos" (Jeremías 24:5; 25:12), estaba disfrutando su más grande poder cuando Dios declaró: "para siempre ha de ser asolado" y "no se levantará" (51:62,64).

Bajo el gobierno de Nabucodonosor, que gobernó la mayoría del mundo conocido en esa época, Babilonia parecía invencible. (Daniel 2:37-38). Pero el esplendor y gigantesco imperio mundial de Babilonia no evitó que Dios trajera sobre ella derrota, al final de los 70 años de cautividad israelita en Babilonia. El gran imperio babilónico cayó la noche que Belsasar vio las palabras escritas sobre la pared (Daniel 5). Hasta hoy día, la antigua Babilonia ha estado deshabitada, tal como fue profetizado (Jeremías 51:61-62).

El mundo, como lo conocemos, es un sistema, así como también lo es un planeta. Babilonia representa el sistema mundial que posee muchas cosas atractivas como "los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la  vanagloria de la vida" ( I Juan 2:16). Estas cosas pueden ocupar nuestro tiempo y evitar que cumplamos lo que deberíamos para el Señor.

Detrás de todas las actividades terrenales, existe un sistema satánico que busca controlar al mundo y también derrotar y destruir el trabajo de Dios. Vivimos en un mundo donde muchos no conocen a Dios y odian a Cristo (Juan 15:18; I Corintios 1:21). Se nos ha advertido de no caer cautivos ni estar controlados por las cosas de este mundo.

"No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento" (Romanos 12:2).

PENSAMIENTO PARA HOY: Los cristianos, a pesar de que vivimos en el mundo, no tenemos que vivir de acuerdo a sus normas.


CRISTO REVELADO: Como el Creador (Jeremías 51:15). "Porque en él fueron creadas todas las cosas ..." (Colosenses 1:16).