21/7/10

EFESIOS 4 - 6

PUNTOS SOBRESALIENTES: Exhortaciones en cuanto a la unidad, la santidad,  el amor y el matrimonio, símbolos de la iglesia; deberes de hijos y esclavos.

VERSÍCULOS DE HOY: "Hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones .... someteos unos a otros en el temor de Dios" (Efesios 5:19,21).

En el corazón de todo creyente hay un gozo, un profundo sentido de gratitud. Puesto que el amor de Cristo mora en todo cristiano, la vida de cada miembro de la familia de Dios debe reflejar su espíritu. "Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios" ( I Juan 4:7).

Su amor es un gran poder unificador. El cristiano que tiene un espíritu egoísta, independiente, debe ceder al Espíritu de Cristo, gentil y lleno de gracia. Nuestra sumisión y respeto a Dios se manifiesta cuando nos sometemos "unos a otros en el temor de Dios". Esta unidad de los miembros del Cuerpo de Cristo produce el deseo natural de sobrellevar "los unos las cargas de los otros" (Gálatas 6:2), y expresar su amor "de hecho y en verdad" ( I Juan 3: 18).

Todo creyente representa al Señor Jesucristo, por tanto, debemos velar por sus necesidades y por su bienestar, como si fuera Cristo mismo.

"Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?" ( I Juan 3:17).

PENSAMIENTO PARA HOY: Aquellos que dan a otros para glorificar a Cristo, serán honrados por El.

20/7/10

EFESIOS 1 - 3

PUNTOS SOBRESALIENTES: Bendiciones espirituales en Cristo; oraciones de Pablo; la unidad de los creyentes; misión de Pablo a los gentiles.

VERSÍCULO DE HOY: "Porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre" (Efesios 2:18).

Después del éxodo de Egipto, Dios proveyó una manera para que Su pueblo le ofreciera oración aceptable a El. Solo el sumo sacerdote podía entrar a la presencia de Dios en el lugar santísimo, para ofrecer el incienso y la oración en favor de los que adoraban.

Los gentiles no tenían un pacto con Dios. Pero hoy, gracias a la muerte expiatoria de Cristo, los judíos y los gentiles que han aceptado a Cristo como su Salvador, disfrutan del mismo gran privilegio.

Las buenas noticias son que "Dios, que es rico en misericordia, por Su gran amor con que nos amó" no solo nos ha liberado del pecado, sino que ha hecho posible que cualquiera de nosotros pueda orar a El en cualquier momento (compare Efesios 2:4 con Hebreos 7:25).

Dios llama a su pueblo a orar. Satanás no quiere que oremos, sino que continuamente destruye el espíritu de oración.

Este sagrado privilegio es también una gran responsabilidad. No orar es más que ser negligente; ¡es un pecado! "Lejos sea de mí que peque yo contra Jehová cesando de rogar ..." ( I Samuel 12:23).

PENSAMIENTO PARA HOY: Nadie puede conquistar al mal en la carne, pero en espíritu somos "más que vencedores".