23/4/10

NAHUM 1 - HABACUC 3

PUNTOS SOBRESALIENTES: Profecía y cumplimiento de la destrucción de Nínive; visión de calamidades venideras; oración de Habacuc.

VERSÍCULO DE HOY: "¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás?" (Habacuc 1:2).

En simpatía por sus compañeros de sufrimiento, Habacuc clamó por ayuda como si el mismo la necesitara. Oró: ¿Porqué es, Señor, que la violencia, los pleitos y las contiendas abundan; la Ley es ignorada; el justo es oprimido; el impío prevalece y me encuentro sin recursos para detenerlos?

En medio de la horrible invasión caldea de su país, la Tierra Prometida, el profeta Habacuc declaró: "El justo por su fe vivirá" (Habacuc 2:4).

Miles de cristianos que han sido erróneamente acusados, torturados y muertos, han hecho la misma pregunta: ¿Porqué sucede esto?.

Raramente sabemos por qué Dios permite que sucedan estas cosas, pero uno de los más grandes alientos para la fe, es la garantía de que nuestro Padre celestial, sabio y amante, cuida a Su pueblo. Cuando Dios no ha contestado sus oraciones y la derrota parece inevitable, declare con el profeta: "El justo por su fe vivirá".

El Apóstol Pablo que "sufrió la pérdida de todas las cosas", proclamó, "El justo por la fe vivirá" (Filipenses 3:8; Romanos 1:17). Hoy en día, por todo el mundo, los cristianos expresan su confianza en un Padre amoroso, no importa las circunstancias.

"Mas el justo vivirá por fe ..." (Hebreos 10:38).

PENSAMIENTO PARA HOY: Existen problemas para los cuales sólo Dios tiene las respuestas. Sólo confíe en El.



CRISTO REVELADO: Como el Único a quien hasta el mar obedece (Nahum 1:4; Mateo 8:26-27).

22/4/10

NAHUM Y HABACUC


Nahum profetizó la destrucción de Nínive, la poderosa capital de Asiria. Pero al contrario del pueblo de Nínive de los días de Jonás más de 100 años antes, ahora no había señal de arrepentimiento.

Después de 50 años de la profecía de Nahum, el poderoso imperio mundial de Asiria, la nación que había destruido el Reino del Norte de Israel, fue conquistado por los babilonios. Tal como Nahum lo profetizó, Asiria nunca más se levantó en poder.

Habacuc profetizó en Judá probablemente durante el reinado del Rey Joacim. Al contrario de su piadoso padre Josías, Joacim "hizo lo malo ante los ojos de Jehová" ( II Reyes 23:37). Hacuc clamó contra la corrupción moral que prevalecía. Profetizó que Dios permitiría a los babilonios impíos traer juicio sobre su pueblo.

Aunque esperaban días destructivos adelante, Dios le dijo a Habacuc que el justo vivirá por fé en Dios y que tuviera confianza en que El estaba haciendo lo que era correcto.

"El justo por su fé vivirá" ha sido llamada insignia de la iglesia cristiana (Habacuc 2:4; Romanos 1:17; Hebreos 10:38).

Habacuc, como todos los demás tenía que vivir por fé.

Nuestro Padre amante y sabio, sabe lo que  es mejor para nosotros, por  ello debemos aceptar cada situación por fé.

El libro de Habacuc recalca el hecho de que la rectitud y la justicia finalmente triunfarán.