5/7/10

ROMANOS 8 - 10

PUNTOS SOBRESALIENTES: La nueva gracia de vida en el Espíritu; sufrimiento frente a gloria futura; hijos de la carne; hijos de la promesa; el futuro de Israel debido a la incredulidad; un medio para gentiles.

VERSÍCULO DE HOY: "Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu" (Romanos 8:1).

Como judío devoto que era, Pablo creía que la ley era la norma perfecta de Dios para la vida, pero por mucho que se esforzó por obedecerla a la perfección, le fue imposible. Aunque dijo: "Me deleito en la ley" (Romanos 7:22), le era imposible vivir según lo que sabía que era correcto, y no hacer lo que sabía que era malo.

Pero "lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a Su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en al carne; para  que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros ..." (8:3-4).

No nos engañemos. Ser cristiano no garantiza vivir protegidos de pruebas y tentaciones. Al contrario, podemos experimentar furiosos ataques de Satanás. A veces tendremos enormes tentaciones. Pero el hijo de Dios no depende de sus propias fuerzas.

Cuando el Espíritu Santo mora en nosotros, podemos resistir al mal y conservarnos separados del mundo. Pero cuando caemos, "¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros". (Romanos 8:34).

PENSAMIENTO PARA HOY: Sin el poder transformador del Espíritu Santo, revelado en la Palabra de Dios, nadie puede venir al Señor.

2/7/10

ROMANOS 4 - 7

PUNTOS SOBRESALIENTES: Fe y justicia a través de Jesucristo; el pecado entró por Adán; la salvación por Jesucristo; libertad del poder del pecado; los cristianos estamos bajo la gracia y no bajo la ley; conflicto de la carne con la naturaleza espiritual.

VERSÍCULOS DE HOY: "Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado" (Romanos 6:5-7).

Todos los creyentes han sido unidos con el Señor Jesús en Su muerte, y mejor aún, hemos sido unidos con El en Su resurrección. En concecuencia, el poder de la naturaleza del pecado se ha roto, y podemos tener victoria diariamente sobre la tentación a pecar. Para que esto sea una realidad práctica, hay dos cosas que debe aceptar el cristiano por fe: el creyente debe "considerar" (aceptar como un hecho) que en verdad ha muerto al pecado y no debe más vivir una vida pecaminosa; y también debe aceptar como un hecho que ahora "vive para Dios" y es "siervo de la justicia" (6:18).

A través del primer Adán, en el Huerto del Edén, heredamos una naturaleza pecaminosa de condenación y muerte. A través del último Adán, el Señor Jesucristo, la justicia de Dios quedó satisfecha. Esto significa que por Su muerte en la cruz, Cristo hizo posible que fuésemos justificados, como si nunca hubiéramos pecado. Cualquier duda con respecto a esto es una mentira del diablo. Nuestra naturaleza vieja quedó crucificada con Cristo. Su vida nos capacita para vivir para Dios.

"Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo" (Romanos 5:1).

PENSAMIENTO PARA HOY: Cuando vemos lo que realmente somos en la carne, nos inclinamos humildemente agradecidos por el gran amor de Dios por nosotros.